Thursday, November 24, 2016

Breve reflexión lírica

¿Qué pasarían a ser los colores y su inmensa o casi infinita variedad de tonos en nuestras vidas? Es decir. Si la vida y la también casi infinita variedad de experiencias se vieran revestidas de diversos colores y múltiples matices, ¿cómo sería el verde primavera de la nostalgia, el turbio de la tristeza o el fúnebre de la muerte? ¿El húmedo o granate de la angustia que no soporta la espera o el seco e invernal de la soledad sin esperanza? ¿Los matices sombríos de nuestras confusiones o los mates de las respuestas a todas las preguntas? ¿El chartreuse fosforescente de la felicidad o el velado de algunos sentimientos? ¿El anaranjado efervescente de la fuerza del amor o el gris mezquino y prejuiciado que lo marchita? ¿El blanco relativo de la ilusión o el azul oceánico de la verdad? Pero: ¿qué color guarda su integridad o la de su matiz o tono sin la luz del sol? Quizás exista una realidad dependiente de la sabiduría (luz) con que ponemos la mirada sobre ella.